Responsabilidad Extendida del Productor (REP) en México: qué deben saber las empresas

Durante años, la responsabilidad sobre un producto terminaba cuando salía de la fábrica. La Responsabilidad Extendida del Productor (REP) cambia esa lógica: obliga a que quien fabrica, importa o distribuye un producto también se haga cargo de lo que sucede con él al final de su vida útil.
¿Qué es la Responsabilidad Extendida del Productor?
Es un principio de política ambiental que atribuye a los productores —fabricantes, importadores y, en algunos esquemas, distribuidores— la responsabilidad de gestionar sus productos una vez que se convierten en residuos, incluyendo su recolección, reciclaje o disposición adecuada. La idea detrás de la REP es simple: quien diseña y pone en el mercado un producto está en mejor posición para anticipar cómo gestionar su fin de vida, ya sea rediseñándolo, facilitando su reciclaje o financiando su recolección.
El marco legal en México
En México, la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR) ya contemplaba planes de manejo para ciertos residuos —como neumáticos, baterías o aparatos electrónicos— que operan bajo una lógica similar a la REP.
En enero de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Ley General de Economía Circular, que reforma también la LGPGIR y coloca a la Responsabilidad Extendida del Productor como uno de los instrumentos centrales de la nueva política ambiental del país. De acuerdo con la información disponible al momento de publicar este artículo, la implementación será gradual, por sector o categoría de producto, y todavía está pendiente la publicación del Reglamento y del Acuerdo General que definirán con precisión qué productos y empresas quedarán sujetos a obligaciones específicas.
¿A quién puede aplicar?
Aunque los detalles finos dependerán de la regulación secundaria, la REP suele aplicar a productores, importadores y distribuidores de categorías como envases y embalajes, aparatos eléctricos y electrónicos, pilas y baterías, neumáticos, y otros productos con un impacto relevante al final de su vida útil. Si tu empresa fabrica, importa o comercializa productos en alguna de estas categorías, vale la pena empezar a dar seguimiento a esta regulación.
¿Qué implica un plan de manejo?
Un plan de manejo es, en términos generales, el instrumento mediante el cual una empresa (o un grupo de empresas del mismo sector) documenta cómo va a recolectar, transportar y dar destino final o valorización a los residuos derivados de sus productos, cumpliendo metas y reportando resultados ante la autoridad.
Cómo pueden prepararse las empresas
- Identificar si sus productos caen dentro de categorías históricamente sujetas a planes de manejo (electrónicos, baterías, neumáticos, envases).
- Dar seguimiento a la publicación del Reglamento de la Ley General de Economía Circular y del Acuerdo General de Implementación de la REP.
- Empezar a mapear con qué proveedores de manejo de residuos y reciclaje industrial podrían trabajar para dar cumplimiento a futuras obligaciones.
En Econova Recyclings damos seguimiento a estos cambios normativos y acompañamos a las empresas en el diseño de procesos de manejo y reciclaje que puedan adaptarse a este nuevo marco. Si quieres platicar sobre cómo preparar a tu empresa, contáctanos.
